UNA NOCHE CUALQUIERA

Era una noche cualquiera en Auckland, había terminado de trabajar en el bar hace media hora. No quería ir a mi departamento, que estaba a unas tres cuadras de mi trabajo. Preferí ir al bar del barrio. Era un local pequeño y antiguo, pero muy cómodo. Aquella noche había algo así como cinco personas en el lugar. Entré y me senté en la barra, pedí una cerveza y la noche con el alcohol nos comenzaron a reunir a todos los que allí estábamos. Como por arte de magia, después de unas cervezas éramos todos amigos y mi inglés fluía desde mi cerebro hacía mis labios con una facilidad que durante el día no había experimentado.

En un momento y a mis espaldas, escuché que la puerta se abrió, el lugar se silenció, el tiempo se detuvo, todo ocurrió en cámara lenta, con esfuerzo me di vuelta y la vi…. Era un ángel, una princesa, la mujer más linda que había visto en mi vida (hasta ese momento). Entró al bar con una sonrisa impecable, simpática y confiada. Se integro a la conversación sin problemas y se transformo en la reina de la fiesta. Hasta las 5 de la mañana estuvimos luchando con los que poco antes habían sido mis “amigos”, por conquistar el corazón de la reina. Finalmente yo gané y por esa noche y algunas semanas, me convertí en su rey.

Una noche cualquiera en el mismo bar, con escándalo, locura y destrucción todo terminó. La reina escapó, yo fui destronado de mi posición y tuve que arrancar de Auckland como un peón.

DSC01014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: